
La VII Conferencia Anual de Smart IP para América Latina (SIPLA) se realizó el 13 de mayo de 2026 en el Campus San Andrés de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), en Concepción, Chile. La inauguración y palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la Dra. Ana Narváez Dinamarca, Prorrectora de la UCSC, el Dr. Carlos Céspedes Muñoz, Decano de la Facultad de Derecho de la UCSC, y el Prof. Dr. Dr. h.c. Reto Hilty, Director Emeritus del Instituto Max Planck para Innovación y Competencia y Director de la Iniciativa SIPLA.
El encuentro estuvo dedicado al análisis del hidrógeno —y, en particular, del hidrógeno verde producido a partir de fuentes renovables— como una de las principales apuestas energéticas, industriales y tecnológicas de América Latina.
La Conferencia partió de una premisa central: la región cuenta con condiciones naturales, capacidades técnicas emergentes, sectores industriales que requieren descarbonización y estrategias nacionales en expansión para participar en el desarrollo de un mercado global de hidrógeno de bajas emisiones. Sin embargo, los expositores coincidieron o / de las exposiciones se pudo concluir en que ese potencial no se traduce automáticamente en desarrollo sostenible. Su consolidación exige infraestructura, reducción de costos, regulación, certificación, gobernanza, financiamiento, legitimidad social y generación de capacidades tecnológicas locales.
Ya en la apertura se puso de relieve que el hidrógeno no debe entenderse como una promesa aislada ni como una solución mágica, sino como una herramienta dentro de una transformación más amplia: transición energética, descarbonización industrial, seguridad energética, innovación tecnológica e inserción de América Latina en nuevas cadenas globales de valor. También se destacó la relevancia estratégica de la propiedad intelectual frente a la concentración de patentes en tecnologías críticas.
El programa se estructuró en cuatro paneles que permitieron examinar el hidrógeno desde una perspectiva integral. El primer panel, “Tecnologías del hidrógeno y sus derivados”, analizó el estado actual y las perspectivas de las tecnologías vinculadas con la producción, transformación, transporte y uso del hidrógeno y sus derivados. Las intervenciones destacaron las ventajas de Chile para posicionarse como productor y exportador, así como proyectos concretos asociados a logística, camiones de gran autonomía, desarrollos del Centro de Energía de la UCSC, biocombustibles, combustibles sostenibles para aviación y fabricación de componentes. El panel permitió comparar experiencias regionales y advertir que el hidrógeno convivirá con otras alternativas sostenibles, como el biogás y el etanol, particularmente relevantes en países como Brasil. Se subrayó, además, que el escalamiento tecnológico dependerá de la articulación entre investigación, industria y política pública, de la existencia de demanda suficiente y de la capacidad para transformar proyectos piloto en soluciones productivas competitivas.
El segundo panel, “Marco regulatorio, gobernanza y certificación”, abordó las condiciones jurídicas e institucionales necesarias para otorgar certeza al desarrollo de proyectos de hidrógeno sostenible. Las conclusiones pusieron de relieve la importancia de contar con marcos regulatorios claros, estables y coordinados; estándares ambientales confiables; mecanismos de certificación robustos; permisos articulados; y sistemas de trazabilidad capaces de acreditar el origen, las emisiones y el desempeño ambiental del hidrógeno producido en la región.
Los expositores coincidieron en que el desafío actual ya no es únicamente técnico, sino regulatorio e institucional. La experiencia del Biobío mostró un cambio de enfoque significativo: pasar de concebir el hidrógeno verde como una industria en sí misma a entenderlo como una herramienta para la competitividad productiva, la descarbonización industrial y la generación de valor local. También se remarcó que la gobernanza debe asegurar transparencia, liderazgo institucional, coordinación público-privada y beneficios concretos para los territorios involucrados.
El tercer panel, “Innovación y potencial de América Latina: propiedad intelectual y capacidades industriales”, se concentró en el lugar que puede ocupar la región dentro de la cadena de valor tecnológica del hidrógeno. Las exposiciones pusieron de relieve que América Latina enfrenta el riesgo de consolidarse únicamente como productora o exportadora de hidrógeno bajo en carbono, mientras continúa dependiendo de electrolizadores, componentes, catalizadores, software, mantenimiento, certificación y conocimiento técnico desarrollados fuera de la región.
Frente a ello, se destacó la necesidad de fortalecer capacidades locales en investigación, integración de procesos, adaptación industrial, vigilancia tecnológica, análisis de libertad de operación, gestión del conocimiento y estrategias de propiedad intelectual. Se puso de relieve el valor de la información contenida en documentos de patentes para identificar oportunidades, tecnologías en dominio público y oportunidades de innovación local. En esa línea, la propiedad intelectual fue presentada no sólo como un eventual límite, sino también como una herramienta para orientar decisiones de inversión, cooperación tecnológica y desarrollo industrial.
Finalmente, el cuarto panel, “Desarrollo de un mercado sostenible de hidrógeno en América Latina”, examinó las condiciones necesarias para que el hidrógeno pueda consolidarse como un mercado regional viable, competitivo y socialmente legítimo. Las discusiones resaltaron que la electrificación debe ser prioritaria allí donde sea posible, pero que el hidrógeno y sus derivados cumplen un rol decisivo en sectores difíciles de electrificar, como transporte marítimo, aviación, minería, industria química y calor industrial. También se destacó que la demanda internacional será crecientemente regulada, en especial por normativa que favorecen mercados más predecibles para combustibles limpios.
El panel subrayó que el hidrógeno verde no se extrae, sino que es un vector manufacturado cuya viabilidad depende de procesos de ingeniería, transferencia tecnológica, financiamiento, infraestructura, estándares y cooperación. Por ello, el desarrollo del mercado requiere apoyo público en etapas iniciales, instrumentos financieros, garantías, cooperación internacional, joint ventures, confianza entre actores y estrategias tempranas de propiedad intelectual. La construcción de cadenas de valor regionales demanda pasar de proyectos aislados a hubs, de hubs nacionales a una estrategia latinoamericana, y de la exportación de recursos a la creación de conocimiento, empleo calificado y valor local.
En síntesis, la VII Conferencia SIPLA ofreció un espacio de diálogo académico, técnico, empresarial e institucional sobre el hidrógeno como oportunidad estratégica para América Latina. Las conclusiones de los cuatro paneles mostraron que el futuro del sector dependerá de la capacidad regional para articular recursos naturales, regulación, innovación, propiedad intelectual, certificación, financiamiento y desarrollo industrial. En esa línea, la Conferencia reafirmó la importancia de abordar el hidrógeno no sólo como un vector energético, sino como un campo decisivo para pensar la inserción tecnológica, productiva y sostenible de América Latina en la economía global.
Programa