El estudio parte de 495 solicitudes identificadas y luego examina con mayor detalle las patentes concedidas, mostrando que la mayor parte de la actividad se concentra en la producción de hidrógeno, seguida de aplicaciones de uso final y de almacenamiento.
La principal conclusión es que América Latina aparece más como receptora de tecnologías desarrolladas en el exterior que como generadora activa de innovación propia. Las patentes están concentradas en multinacionales extranjeras, con participación local y universitaria marginal, lo que refuerza los riesgos de dependencia tecnológica y de captura externa de valor. El trabajo identifica, sin embargo, espacios de oportunidad para la política industrial, la transferencia tecnológica, la cooperación regional y la innovación local, especialmente en tecnologías aún poco protegidas en la región.